LO QUE VALEMOS PARA DIOS
"Un hombre sencillo vivía en la costa. No había nada que le gustaba mas que navegar. Cada minuto libre lo aprovechaba para salir al mar. Tenía buenos conocimientos acerca de viento y tiempo, nudos y pesca. Un día llevó consigo a su hijo de 10 años y a su amigo de la misma edad a navegar. Habiendo un tiempo fantástico salieron al mar. Repentinamente se alzó un fuerte temporal, embistiendo violentamente contra el velero. Lejos de la salvadora costa la embarcación comenzó a hundirse y el hombre y los dos niños cayeron al mar. Lo único que el hombre pudo llevar consigo fue una cuerda. Un ola lo llevó hacia una boya, donde logró sostenerse. A cierta distancia los niños iban a la deriva. Pero él con la cuerda solamente podía salvar a uno de ellos. Él sabía que su hijo conocía a Jesucristo y lo amaba. También sabía que el amigo de su hijo no era cristiano. Que haría? Un terrible dolor debía de haberle roto el corazón. Le gritó a su hijo: 'Te amo' y le arrojó la cuerda a su amigo, quién fue salvado. El cadáver de su hijo jamás fue hallado.
Eso lo ha hecho Dios por nosotros, Él nos ha arrojado la cuerda, para salvarnos, y ha dejado morir a Su Hijo en nuestro lugar."
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SABES A DONDE VAS?
Albert Einstein iba en un tren a un compromiso fuera de la ciudad donde vivía. El conductor paró para ponchar su boleto. Einstein, el gran hombre de ciencia, estaba tan entretenido con su trabajo que no lograba encontrar su boleto en su abrigo o la cartera. El conductor le dijo, "Todos sabemos quién usted es, Dr. Einstein. Estoy seguro que usted compró su boleto. No se preocupe por lo. Todo está bien." y siguió a los demás pasajeros para ponchar los boletos.
Antes de ir al próximo vagón del tren, miró hacia atrás y vio al Dr. Einstein de rodillas mirando por debajo de su asiento tratando de encontrar su boleto. El conductor regresó y suavemente dijo, "Dr. Einstein, por favor no se preocupe por el boleto. Sé quién usted es." Levantando la vista miró al conductor y dijo, "Yo también sé quién yo soy. ¡Lo que no sé es a dónde voy!" Si todavía no sabes a dónde se dirige tu vida, dale una oportunidad a Jesús y Él le dará dirección y sentido a tu vida. Solo tienes que pedirlo.

